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Escrito por: Trilce O

“Se tú mismo los demás puestos ya están ocupados”, Oscar Wilde. El problema es que nos seguimos dejando convencer de que necesitamos “algo más, para ser “bellas”, de eso se trata el corto Supervenus.

El culo de JLo, vive desde hace 45 años al final de la espalda de la boricua, y dicen los rumores que está asegurado por $300 millones. Es un culo famoso, que ha tenido apariciones de primer plano en cientos de videos y que últimamente anda en el ojo de la controversia por su exceso de protagonismo en el video de “Booty” junto a otro culo famoso, el de Iggy Azalea. Creo que son suficientes razones prácticas de por qué las demás humanas del planeta no podemos tener el culo de Jennifer López. Lo mismo pasa con las piernas de Blake Lively, que parecen estar en todas las listas de “las mejores piernas de Hollywood”, y con los labios de Deepika Podukone en Bollywood, y con la carita de Emma Watson en el viejo continente.

Supervenus, la animación de Frédéric Doazan, es una exposición bastante realista de los extremos a los que estamos dispuestas a llegar las mujeres en el afán por encajar en los estándares de la industria de la belleza. De eso se trata a la final, de una carrera que nunca ganaremos (¿cuántas veces por año puede cambiar la definición de lo que es “ser sexy”, tener “buen busto” o en general “ser bella”?- Seriously, this shit is exhausting) mientras seguimos engordando las arcas de los productos cosméticos, las pastillas para adelgazar y los cirujanos plásticos.

En el 2013, el cinematógrafo Jesse Rosten lo dijo claramente en su comercial Fotoshop “sólo hay una manera de verse como una verdadera modelo de portada- Photoshop”.

“Este comercial no es real, como no son los estándares de belleza de la sociedad”, escribió Rosten en su cuenta de Vimeo.

El video Body Evolution dejó a más de uno preguntándose “¿qué tenía de ‘defectuosa’ la imagen inicial de la modelo?” Nada, absolutamente nada.

Para nada estoy tratando de satanizar el maquillaje (ok, no completamente) o las cirugías plásticas, cada quien con sus gustos, pero en un planeta donde hay más de 7,000,000,000 de mujeres se me hace absurda la idea de que existe un concepto universal estándar de lo que es “ser bella”. Creo fielmente que “la belleza está en el ojo del observador” y encontramos en nosotras mismas nuestros más duras juezas frente al espejo.

Si bienes cierto que la publicidad y los medios de comunicación son un recordatorio continuo de lo “mal que estamos” en comparación a sus irreales estándares de belleza, el trabajo real de aceptación y amor por uno mismo, es un trabajo personal que requiere atención constante. Allá JLo con su culo y Beyoncé con sus súper piernas, yo me quedo toda la vida con culo colombiano, mi tono canela y, por supuesto, mi afro.

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