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Escrito por: Trilce O

Hace días hablábamos de los tabúes que aún existen frente a la masturbación femenina. Mujeres de todas las edades, culturas y niveles económicos y de educación se sonrojan frente a la idea de masturbarse, y aún quienes han decidido dejar la pena de lado no tienen muy claro por dónde comenzar.

Qué te produce placer es algo que sólo tu intuición, la exploración y el descubrimiento pueden responderte. El tipo de estimulación que necesitas, las zonas más sensibles de tu cuerpo, la intensidad y rapidez del contacto que requieres para llegar a un orgasmo son particulares y lo que funcione para una de nosotras, no necesariamente funcionará para la otra. Sin embargo hay un punto de partida muy importante: la relajación.

Aprovecha un momento donde puedas estar sola sin ningún tipo de interrupciones. Aprovecha que tu esposo y los niños se fueron al parque, pon tu teléfono en silenciador, deja las ocupaciones de la casa para más tarde y regálate este espacio.

Escoge un espacio íntimo donde estés a gusto. Puede ser tu cama, la ducha, tu sillón favorito de la sala, el mesón de la cocina, no te limites. Si te ayuda a estar más cómoda puedes escuchar música, apagar las luces y prender velas. Incluso si quieres ver lo que haces, puedes ubicarte frente a un espejo.

Imagina que eres tu mejor amante: ese hombre con quien siempre soñaste, puede que se trate de tu pareja actual, tu amor de infancia o algún famoso. La idea es que imagines que haces el amor con una persona a la que deseas intensamente.

Comienza por desnudarte suavemente. Tómate el tiempo para que tus dedos sientan la textura de las telas y vayan retirando suavemente cada una de las piezas que cubre tu cuerpo. Siente tu piel, desliza tus manos por tus hombros, brazos, cuello, estomago, piernas, glúteos, senos. Detente en las zonas más sensibles, de nuevo esto depende de cada mujer.

Los senos, en especial los pezones y la entrepierna son partes de tu cuerpo a las que querrás ponerle especial atención.  Humedece tus dedos y llévalos a tus pezones, masajéalos en suaves movimientos circulares, pellízcalos suavemente, y déjate llevar por la respuesta natural de tu cuerpo a tus propias caricias. Concéntrate en lo que te genera placer y si algo no lo hace, cámbialo.

Usa tus manos para recorrer tu estómago y tu cintura, acaricia tus caderas y ve separando tus piernas. La zona de la entrepierna es muy sensible, y en ciertas mujeres puede producir cosquillas, nadie como tu conoce tu cuerpo así que maneja la velocidad y las zonas donde te concentras para mantener e incrementar tu ritmo de excitación.

Cuando hayas llegado a tu vagina, querrás prestarle especial atención al clítoris, que contiene la mayor cantidad de terminaciones nerviosas y en el caso de la gran mayoría de las mujeres es el canal precioso para alcanzar un orgasmo si lo estimulas de manera apropiada.

Para comenzar usa tus dedos humedecidos para estimular la zona de tu clítoris y alternarlo con penetración. Sin embargo considera invertir en un vibrador, que te permita experimentar con distintas velocidades e impulsos para lograr el orgasmo. Los vibradores vienen un variadas formas, en distintos materiales y de diferentes precios. La reconocida marca de condones Trojan, lanzó hace poco su colección de vibradores que funcionan con batería y son bastante económicos. El vibrating touch que colocas en tu dedo es sumamente pequeño, cómodo y te permite un control directo. Es importante que tanto tus manos como juguetes sexuales estén limpios e higiénicos. A toda costa evita utilizar objetos de uso doméstico para masturbarte ya que puedes causarte una lesión o infección y si tienes dudas consulta a tu médico.

Hagas lo que hagas no te detengas, permítete llegar al límite de tu propio placer… y más allá. Explora tu cuerpo, hazlo seguido, con la clara conciencia de que no es sólo placentero sino sano. Entre más sepas sobre tu cuerpo, mejor sabrás guiar a tu pareja.

2 comentarios

  1. Ana Maria dijo:
    8/11/2013

    Me encanta el articulo. Super Genial.

    • Trilce Ortiz dijo:
      8/11/2013

      Me alegra que te guste 🙂

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